Los trajes en El Rocío

Antiguamente la gente que acudía a El Rocío lo hacía ataviada con su ropa de uso cotidianno. El hombre normalmente con su traje de montar o su terno de americana, chaleco y pantalón prescindiendo de la corbata. Las mujers por su parte vestían con sus trajes normales, la bata de casa para hacer el camino con el fin de reservar los vestidos más elegantes de cara a los actos religiosos, festivos o nocturnos más importantes.

El vestido solía componerse de una falda amplia de vuelo con enagua hasta los tobillos. A partir de 1920 aproximadamente cuando la moda femenina evoluciona alejandose de las tradicionales melenas y faldas largas.

Sin duda lo más revolucionario fué el acortamiento de las faldas hasta las rodillas, algo inimaginable en aquellos tiempos, prescinciendo del vuelo. Aquillos vestidos, casi sacados de la moda del charleston, no eran aptos para montar a caballo, ni a la grupa ni como amazona y tampoco se mostraban muy prácticos para ir en el interior de las carretas. Por todo ello la mujer rociera se vio obligada a realizar el camino o no. El dilema no ofrecía duda: lo primero, siempre, es la deboción. La solución se basó en mantener durante la romería el atuendo tradicional, largo, fuera del uso y la moda de la década de los 20, adoptando los trajes de faralaes mas propios de las mujeres sevillanas en los días de feria.

Algun tiempo más tarde surge la bata rociera, con cierta influencia gitana sobre todo en el escote, mangas y cintura, conservando la falda un menor vuelo que el traje de flamenca, una sóla fila de volantes en el inferior y la ausencia de enagua.

Este traje podría asimilarse a un traje de flamenca adaptado a la comodidad, mas ligero y sencillo, prescinciendo del almidonado y que no estorbase cuando se camina ni impidiese los movimientos en el reducido e irregular espacio del camino a la vez que evitase dar un excesivo calor por las fechas cercanas al verano en que se celebra El Rocío.

En consencuencia, la bata rociera no lleva enagua, no tiene tanto vuelo ni admite tantos volantes, con menos frunces y por lo tanto menor vuelo. La manga es de farol hasta el codo, lo que permite remangarse para aliviar el calor. Como peculiaridad en la bata rociera el escote suele ser de pico y  lleva la espalda cubierta hasta el cuello.

Podríamos definir la bata rociera como un traje de flamenca de faena, de viaje quedando como traje de vestir los utilizados en la feria que se reservan, en El Rocío para los actos religiosos o sociales en el santuario de la aldea.

Derivado del uso de la bata que hacía la mujer campesina de mediados del siglo XIX, tanto el traje de flamenca como la bata rociera, se complementan con la peineta, peinecillos, flores al pelo, zarcillos de aros muy coloriodos y broces o imperdibles que sujetan el pañuelo que llevado sobre los hombres puede abrocharse o ono a la espalda en forma de pico.

En definitiva las evoluciones en la vetimenta del camino siempre han buscado preservar la comodidad sin descuidar el lucimiento con diseños que permitan el movimiento, que realcen la figura y que no prescindan de la tradición de un acto que además de religioso es todo un acontecimiento social.